Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX Hacia dos meses que Tahití había abandonado el pabellón inglés para adoptar uno que le fuese exclusivamente propio, y esta revolución pacífica no había alterado en nada la confianza que el pueblo manifestaba hacia los misioneros. Éstos acogieron perfectamente a los franceses y les proveyeron a los precios ordinarios de los artículos que necesitaban. Lo que más particularmente llamaba la atención entre las reformas llevadas a cabo por aquellos hombres, era la transformación completa de la conducta de las mujeres. De una facilidad inaudita, en otro tiempo, según el dicho de Cook, Bougainville y otros exploradores contemporáneos, habíanse vuelto de una modestia, de un recato y de una decencia extremados, y la isla entera había tomado un aire de convento, tan diverso como inverosímil.
Desde Tahití fue la Coquille a visitar la isla vecina, Borabora, que forma parte del mismo grupo, y que igualmente había adoptado las costumbres europeas.
El 9 de junio la corbeta se dirigió hacia el Oeste, levantó sucesivamente los planos de las islas Salvaje, Eoa, Santa Cruz, Bougainville y Bouka, y después fue a anclar el 12 de agosto en el puerto de Praslin, famoso por su hermosa cascada en la costa de la Nueva Irlanda.
