Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX Hasta el 20 de marzo no dejó Duperrey la Australia. Esta vez dirigió su rumbo hacia la Nueva Zelanda, de la cual habían prescindido sus predecesores en eran manera y se detuvo en la bahía de Manawa, en el fondo de la gran bahía de las Islas. Las observaciones de física y geografía, y las indagaciones sobre la historia natural, ocuparon el tiempo de los oficiales. Además las frecuentes relaciones de la tripulación con los naturales daban nueva luz sobre las costumbres, las ideas religiosas, el idioma y el estado de hostilidad de un pueblo, rebelde hasta entonces a la doctrina de los misioneros. Lo que estos indígenas habían apreciado más de la civilización, eran las armas perfeccionadas, que les permitían dar muy fácilmente satisfacción a sus gustos sanguinarios, y de las que a la sazón; ya poseían una gran cantidad.