Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX En cuanto a los habitantes, eran pequeños, mal conformados, y se encontraban sujetos a repugnantes enfermedades. Jamás el dicho mens sana in corpore sano, puede tener por antÃfrasis, mejor aplicación que aquÃ, porque estos naturales no indican tener una inteligencia muy desarrollada, y se hallan muy por bajo de los ualaneses. Las modas extranjeras parecÃa que se habÃan introducido en estas islas. Algunos de los indÃgenas llevaban sombreros puntiagudos a la manera de los chinos, y otros estaban vestidos de esteras trenzadas, en medio de las cuales un agujero permitÃa sacar la cabeza, pudiendo decirse que esto era el «poncho» de la América del Sur: todos, sin embargo, despreciaban los espejos, los collares y los cascabeles, y pedÃan hachas y hierro, lo cual indicaba que tenÃan frecuentes relaciones con los europeos.
Después de reconocer las islas Tamatán, Fanendik y Ollap, los Mártires de los mapas antiguos; después de haber buscado inútilmente las de Namureck, Keluk, alrededor de la posición que la señalaban Arrowsmith y Malaspina, la Coquille, después de una exploración del norte de la Nueva Guinea, entró el 26 de junio en el abrá de Dorei, en la costa Sudeste, donde permaneció hasta el 9 de agosto.