Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX Esta recalada no pudo ser de mejor resultado bajo el punto de vista de la historia natural, de la geografía, de la astronomía y de la física. Los indígenas de la isla pertenecen a la raza más pura de los papúes.
Sus habitaciones son casas levantadas sobre estacas, a las que se sube por una escalerilla de madera, que todas las noches se recoge dentro de la habitación.
Estos naturales parece que siempre se hallan en guerra con los del interior, los nebros Arfous o Arfakis.
D'Urville, guiado por un joven papú, pudo penetrar hasta las habitaciones de estos últimos.
Eran amables, hospitalarios y corteses, y en nada se parecían al retrato que de ellos hacían sus enemigos.
Después de esta estación, la Coquille volvió a atravesar de nuevo las Molucas; hizo una corta recalada en Surabaya, en la costa de Java, y el 30 de octubre arribó a las islas de Francia y Borbón. En fin, tras otra parada en Santa Elena, donde los oficiales franceses fueron a visitar la tumba de Napoleón, y de otra en la Ascensión, donde se había establecido una colonia inglesa en 1815, la corbeta entró en Marsella el 24 de abril de 1820, habiendo invertido treinta y un meses y trece días en su campaña, y andado 24 894 leguas, sin perder un solo hombre, sin enfermedades y sin averías.