Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur muy seriamente que era más fácil para un abogado ser un buen rey, que a un rey ser buen abogado. Todos festejaron la ocurrencia, bebieron algunas gotas de chicha a la salud de Aurelio Antonio I*, ex rey de Araucania, y pocos minutos después dormÃan envueltos en sus ponchos. A las ocho de la mañana del dÃa siguiente, los expedicionarios, con la madrina a la vanguardia y los mulateros a la retaguardia, prosiguieron su camino en dirección del paralelo 37. Atravesaron el fértil territorio de Araucania, rico en viñas y rebaños; poco a poco fueron quedando desiertos los campos y sólo encontraron de tanto en tanto algunas rancherÃas de indios domadores de caballos, célebres en toda América, o alguna casa abandonada que servÃa de albergue transitorio a los indÃgenas nómades.
Durante aquella jornada atravesaron dos rÃos; en el horizonte se destacaba la cordillera de los Andes que mostraba mayores y más numerosos picos hacia el norte; frente a ellos estaban las vértebras inferiores de la enorme espina dorsal en que se apoya toda la armazón del Nuevo Mundo.