Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur - ¡Buena y bella!
Después, todos se despidieron con gran tristeza al separarse de este fiel y valiente amigo. Paganel le regaló el mapa de América que el indio habÃa mirado muchas veces con curiosidad, era lo más precioso que tenÃa el sabio. Roberto sólo podÃa darle sus caricias, aunque reservó algunas para Thauka.
Entre tanto el bote del Duncan se acercaba, se deslizó entre los bancos hasta tocar la playa.
-¿Mi esposa?
-¿Mi hermana?
-Los aguardan a bordo -contestó el timonel-, pero apresurémonos que empieza la marea. Se dieron los últimos abrazos con el indio y cuando Roberto subÃa, aquél lo tomó en sus brazos y lo miró con ternura.
- ¡Ahora ya eres un hombre!
-¿Adiós, amigo!
-¡Nunca más nos volveremos a ver! -exclamó Paganel.
-¿Quién sabe? -respondió Thalcave indicando el cielo.
El viento llevó las últimas palabras del indio.