Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur -¿Qué quieres decir, Elena?
-Quiero decir que es una gran felicidad poder empezar nuestra vida de matrimonio con una buena acción. Tú, querido Edward, has proyectado un viaje de placer. ¿No nos dará mayor placer poder salvar a esos desventurados que su patria abandona?
- ¡Elena!
-¡SÃ! Me comprendes. El Duncan es un magnÃfico yate, puede enfrentar los mares del sur y dar la vuelta al mundo si fuera necesario. ¡Partamos, Edward!
¡Vamos a buscar al capitán Grant!
Lord Glenarvan tendió los brazos a su esposa y la estrechó emocionado mientras los hermanos le besaban las manos y toda la servidumbre del castillo, conmovida y entusiasmada, victoriaba a sus señores.