Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur esperanzas. Estoy seguro de que triunfaremos y llevaremos a cabo nuestra empresa sin dificultad. Tengo la mejor de las tripulaciones y el mejor de los buques. ¿No te causa admiración el Duncan, Mary?
-Lo admiro, milord. Y lo admiro como buena conocedora.
-¿De veras?
-Desde muy niña jugaba en los buques de mi padre, el cual hubiera hecho de mà todo un marino. Y aun ahora no me verÃa en apuros si debiera trenzar un grátil.
-¿Cómo? -exclamó John Mangles.
-Si hablas de ese modo, Mary -intervino lord Glenarvan-, vas a entusiasmar al capitán y a hacer de él tu mejor amigo, porque no concibe en el mundo otro oficio que el de marino, ni siquiera para la mujer. ¿No es verdad, John?