Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur El intruso llamó, entonces, al mayordomo. En ese momento pasaba el señor Olbinett que iba a la cocina ubicada en la proa. Grande fue su asombro cuando se oyó llamar por aquel hombre larguirucho y a quien no conocÃa. Subió a la toldilla y se acercó al desconocido.
-¿Es usted el mayordomo del buque? -le preguntó con acento extranjero.
-SÃ, señor -respondió Olbinett-, pero no tengo el honor ...
-Soy el pasajero del camarote número seis.
-¿Número seis? -repitió asombrado el mayordomo.
-Por supuesto. ¿Y usted se llama?
-Olbinett.