Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur En el mar, la más insignificante novedad puede ser un gran acontecimiento. Durante un momento, en silencio, todos miraron con atención ese débil resto de un naufragio, pensando si habÃa en él el secreto de una catástrofe o simplemente un mensaje sin importancia confiado a las olas por algún navegante desocupado.
HabÃa que desentrañar el misterio y lord Glenarvan, sin detenerse más, comenzó a examinar con gran precaución la botella. ParecÃa un detective que estudiaba todas las particularidades de un gravÃsimo caso; su cuidado era muy adecuado ya que el' menor indicio podrÃa servir de pista para descubrir el secreto que guardaba. Antes de examinar el interior de la botella, observaron minuciosamente su exterior: tenÃa un cuello delgado y en su gollete, bastante reforzado, habÃa aún un pedazo de alambre oxidado y quebradizo; sus paredes eran gruesas y resistentes, y su forma denunciaba sin duda que habÃa contenido champaña. Con botellas de ese tipo, los viñateros de Francia rompen palos de silla sin que ellas se quiebren, lo que explicaba que ésta hubiera podido soportar entera los azares de una larga travesÃa.
El mayor reconoció que era una botella de la casa de Clignot y como todos sabÃan que la podÃa conocer bien por haber vaciado ya muchas, nadie le discutió su afirmación.
