Matias Sandorf
Matias Sandorf LO QUE PASABA EN RAGUSA
Mientras estos hechos se realizaban en Antekirtta, veamos los últimos acontecimientos de que Ragusa era teatro.
Madame Bathory no se encontraba ya en la ciudad.
Después de la muerte de su hijo, Borik, ayudado por algunos vecinos, pudo transportarla lejos de aquella casa de la calle Marinella.
Durante los primeros días hubo el temor de que la razón de la desgraciada madre no pudiese resistir aquel último golpe.
Y en efecto, aquella mujer, a pesar de su energía, dio algunos signos de enajenación mental, de la que se alarmaron realmente los médicos. En aquellas condiciones, y por consejo de éstos, madame Bathory fue conducida al pueblecillo de Vinticello, a casa de un amigo de su familia, donde no habían de faltarla los cuidados que su estado requería. Pero ¿qué consuelos hubiera podido aceptar aquella madre, aquella esposa, dos veces herida en su amor para con su marido y para con su hijo?
Su viejo servidor no había querido abandonarla; así es que después de dejar bien cerrada la casa de la calle Marinella, la había seguido para continuar siendo el humilde y asiduo confidente de tantos dolores.
