Matias Sandorf
Matias Sandorf EN LAS AGUAS DE MALTA
Mientras tenían lugar estos últimos acontecimientos que tan de cerca le afectaban, Pedro Bathory veía mejorar su estado de día en día. Bien pronto no tuvo ya que inquietarse de su herida, cuya curación estaba casi concluida.
Pero ¡cuánto debía Pedro sufrir pensando en su madre, pensando en Sava, a quien creía perdida para él!
¡Su madre…! Era imposible dejarla bajo el peso del dolor producido por la falsa muerte de su hijo.
Se había, pues, convenido en que se la iría preparando con prudencia hasta el momento en que pudiera reunirse a él en Antekirtta.
Uno de los agentes del doctor en Ragusa tenía orden de no perderla de vista, aguardando el completo restablecimiento de Pedro, lo que no podía tardar.
En cuanto a Sava, Pedro estaba condenado a no hablar de ella jamás con el doctor Antekirtt.
