Miguel Strogoff
Miguel Strogoff -Muy inteligente, pero imposible de dominar y de una ambición tan desenfrenada que no retrocede ante nada ni ante nadie. Pronto se metió en intriga secretas y fue por lo que Su Alteza, el Gran Duque lo degradó y más tarde envió exiliado a Siberia.
--¿En qué época?
-Hace dos años. Después de seis meses de exilio fue perdonado por Vuestra Majestad y volvió a Rusia.
-¿Y desde esa época no ha vuelto a Siberia?
-Sí, señor. Volvió; pero esta vez voluntariamente -respondió el jefe superior de policía, añadiendo en voz baja-: hubo un tiempo, señor, en que (cuan do se iba a Siberia) ya no se regresaba.
-Siberia, mientras yo viva, es y será un país de que se vuelva. El Zar tenía sobrados motivos para pronunciar estas palabras con verdadero orgullo, ya que había demostrado muy a menudo, con su clemencia, que la justicia rusa sabía perdonar.