Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Por tanto, si estas poblaciones kirguises se sublevaran, significarÃa la invasión de la Rusia asiática y, por tanto, la separación de Siberia al este del Yenisei. Ciertamente, los kirguises son verdaderos novatos en el arte de la guerra y constituyen más bien una banda de rateros nocturnos y asaltantes de caravanas que una formación de tropas regulares. Por eso ha dicho Levchine que «un frente cerrado o un cuadro de buena infanterÃa podrÃa resistir a una masa de kirguises diez veces más numerosa y un solo cañón provocarÃa en ellos una verdadera carnicerÃa». Pero para ello es necesario que ese cuadro de buena infanterÃa llegue al paÃs sublevado y que los cañones se trasladen desde los parques de las provincias rusas hasta lugares alejados dos o tres mil verstas. Aparte, salvo la ruta directa que une Ekaterinburgo con Irkutsk, las estepas, frecuentemente pantanosas, no son fácilmente practicables, y pasarÃan varias semanas antes de que las tropas rusas se encontraran en condiciones para enfrentarse a las hordas tártaras.