Miguel Strogoff

Miguel Strogoff

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La imagen de Miguel Strogoff, cayendo ante sus ojos víctima de un golpe de lanza y desapareciendo en las aguas del Irtyche, no abandonaba su pensamiento. ¿Cómo había podido morir así un hombre como aquél? ¿Para quién reservaba Dios sus milagros si un hombre tan justo, al que a ciencia cierta impulsaba un noble deseo, había podido ser tan miserablemente detenido en su marcha? Algunas veces la cólera superaba a su dolor y cuando le venía a la memoria la escena de la afrenta tan extrañamente sufrida por su compañero en la parada de posta de Ichim, su sangre hervía a borbotones.

«¿Quién vengará a ese muerto que no puede vengarse a si mismo?», se decía. Y, dirigiéndose a Dios con todo su corazón, exclamaba:-¡Señor, haz que sea yo quien lo vengue!

¡Si al menos, antes de morir, Miguel Strogoff le hubiera confiado su secreto! ¡Si aun siendo mujer, casi niña, ella hubiera podido llevar a buen fin la tarea interrumpida de este hermano que Dios no hubiera debido darle, puesto que tan pronto se lo había quitado ... !

Absorta en estos pensamientos, se comprende que Nadia se volviera insensible a las miserias de su cautiverio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker