Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Después de la respuesta de Ivan Ogareff, el Gran Duque hizo un gesto y todos sus oficiales se retiraron.
El falso Miguel Strogoff y él quedaron solos en el salón. El Gran Duque miró a Ivan Ogareff durante algunos instantes, con extrema atención. Después le preguntó:
-¿Estabas en Moscu el 15 de julio?
-Sí, Alteza , y en la noche del 14 al 15, vi a su Majestad, el Zar, en el Palacio Nuevo.
-¿Traes una carta del Zar?
-Aquí está.
Ivan Ogareff entregó al Gran Duque la carta imperial, reducida a dimensiones casi microscópicas.
-¿Esta carta la recibiste en tal estado? -preguntó el Gran Duque, extrañado.
-No, Alteza, pero tuve que romper el sobre con el fin de ocultarla mejor a los soldados del Emir.
-¿Has estado prisionero de los tártaros?
-Sí, Alteza, durante varios días -respondió Ivan Ogareff-, por eso, habiendo salido de Moscú el 15 de julio, no he llegado a Irkutsk hasta el 2 de octubre, después de setenta y nueve días de viaje.