Miguel Strogoff
Miguel Strogoff En pocas palabras contaron toda esta historia al Gran Duque y Miguel Strogoff dijo también -¡y con qué emoción!-, la parte que Nadia había desempeñado en los acontecimientos.
-¿Quién es esta joven? -preguntó el Gran Duque.
-La hija del exiliado Wassili Fedor -respondió Miguel Strogoff.
-La hija del comandante Fedor ha dejado de ser la hija de un exiliado -dijo el Gran Duque-. ¡Ya no hay exiliados en Irkutsk!
Nadia, menos fuerte en la alegría de lo que había sido en el dolor, cayó de rodillas delante del Gran Duque, el cual la levantó con una mano, mientras tendía la otra a Miguel Strogoff.
Una hora después, Nadia estaba en brazos de su padre. Miguel Strogoff, Nadia y Wassili Fedor estaban reunidos y unos y otros pudieron expansionar su felicidad.