París en el siglo XX
París en el siglo XX
Una familia sumamente práctica
El joven llegó por fin donde su tío, monsieur Stanislas Boutardin, banquero, director de la Société des Catacombes de Paris.
Este importante personaje vivía en una magnífica residencia de la calle imperial, una enorme construcción de un maravilloso mal gusto, rota por multitud de ventanas; un verdadero cuartel transformado en casa particular nada imponente sino pesada. Las oficinas ocupaban la planta baja y los anexos.
"¡Y aquí parece que va a transcurrir mi vida!", pensaba Michel mientras entraba. "¿Habrá que dejar toda esperanza en estas puertas?"
Se sintió invadido por un invencible deseo de escapar lejos; pero se contuvo, y apretó el botón eléctrico de la puerta de servicio; ésta se abrió sin ruido, movida por un resorte oculto, y volvió a cerrarse por sí misma después de dejar paso al visitante.
Un gran patio daba acceso a las oficinas, dispuestas en círculo bajo un techo de vidrio opaco; al fondo había un gran estacionamiento donde varios coches a gas esperaban las órdenes del amo.
