Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años XV
EXTRAÑA FAUNA
Si bien la señora Weldon estaba algo inquieta por los excesos de fiebre de su hijo, conservaba una cierta tranquilidad al pensar que aquella misma noche del día que empezaba, 18 de abril, se encontrarían a cubierto en la "Hacienda San Felice". Aquel viaje que duraba ya doce días tocaba a su fin y era mejor pensar en el futuro que en las privaciones pasadas.
Harris se mantenía fresco y los restantes expedicionarios soportaban bien las fatigas de la larga caminata.
Después del desayuno se reanudó la marcha por aquella selva, que ahora se presentaba menos espesa con los árboles diseminados, sin formar ya impenetrables frondas.
Ningún incidente agravó las inquietudes de Dick en las primeras horas del día. Sólo dos hechos que tal vez no tuviesen excesiva importancia, fueron observados por él.
En primer lugar, le llamó la atención la actitud de Dingo.
El perro, que hasta entonces parecía ir siguiendo una pista llevando el hocico junto al suelo, lo levantaba ahora para husmear el aire. Parecía agitado y se le erizaba el pelo.