Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años No sin trabajo y con la mayor rapidez, fueron subidos aquellos negros al puente de la Pilgrim, donde con algunas gotas de cordial y un poco de agua vieron de reanimarles.
El perro les había acompañado.
-Ante todo -dijo el capitán-, debemos atenderles. Cuando puedan hablar, ya nos contarán su historia. El comandante volvió la cabeza para gritar:
- ¡Negoro!
Al oír aquel nombre, y como si se pusiera en guardia, el perro se irguió con el pelo erizado y la boca abierta.
- ¡Negoro! -gritó de nuevo el capitán al ver que el cocinero no aparecía.
El furor del perro pareció aumentar.
Por fin salió Negoro de la cocina y apenas apareció en el puente, el perro saltó sobre él y pretendió cogerle por el cuello.
El portugués rechazó al animal dándole un golpe con un hierro que llevaba en la mano. Algunos marineros lograron a duras penas contener al perro, tratando de amansarlo.
El capitán, sumamente extrañado, preguntó al cocinero:
- ¿Acaso conoce usted a ese perro?
Negoro lanzó una mirada de odio al animal antes de contestar: