Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años Dingo, que había recibido una herida mortal, se arrastró hasta la choza para morir junto al cadáver de su amo.
Entre un profundo silencio, Hércules enterró los restos del explorador y a Dingo, que fue colocado en la misma fosa de Samuel Vernon.
La nota escrita instantes antes de morir por el explorador, indicaba a los fugitivos que se encontraban a ciento veinte millas de la costa que, con suerte, una vez franqueado el obstáculo de las cataratas, podían salvar en pocas jornadas.