Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años El grumete se extrañó al comprobar que los arrecifes en los que había encallado la Pilgrim estaban completamente secos.
"¡Qué raro! -pensó-. Las mareas son muy débiles en el litoral americano del Pacífico y este fenómeno sólo puede explicarse por la furia del viento que soplaba hacia la costa."
El aspecto del barco era lastimoso, aunque Dick Sand y los negros pudieron introducirse entre sus restos tratando de sacar del mismo todo lo que pudiera serles útil, especialmente alimentos y bebida.
Fueron recuperados también cuatro fusiles en buen estado y un centenar de cartuchos que el agua había respetado, una linterna y varios cuchillos de caza.
El grupo se hallaba, pues, bien aprovisionado de víveres y armamento.
Al regresar a la gruta la señora Weldon se interesó por el dinero recuperado del barco, y se extrañó al comprobar que solamente se habían recogido unos pocos dólares, cuando lo cierto es que la madre de Jack había embarcado con una suma muy superior a la hallada.
¿Quién podía haberse adelantado, mermando las reservas de la señora y del difunto capitán?