Un Drama en México
Un Drama en México —Mi padre ha sido hecho prisionero, señor. Se hallaba en Charleston cuando se dispararon los primeros tiros de la guerra civil y las tropas de la Unión fueron desalojadas del fuerte Sumter por los confederados. Las opiniones de mi padre le hacÃan odioso a los esclavistas, y con menosprecio de todos los derechos fue encerrado en una cárcel por orden del general Beauregard. Yo estaba entonces en Inglaterra en casa de un pariente que acaba de morir, sola, y sin más apoyo que el de Crockston, el más fiel servidor de mi familia, y he querido reunirme con mi padre para participar de su suerte.
—¿Qué era, pues, mister Halliburtt? —preguntó el capitán.
—Un leal y valiente periodista —repuso Jenny con orgullo—, uno de los más dignos redactores de La tribune 1, el que con más intrepidez ha defendido la causa de los negros.
—¡Un abolicionista! —exclamó Playfair —¡Uno de esos hombres que so pretexto de abolir la esclavitud cubre su Patria de sangre y ruinas!
—Señor —repuso Jenny Halliburtt, palideciendo al oÃr insultar a su padre—, le ruego que no olvide que soy yo aquà la única que puede defenderle.
Vivo rubor cubrió las mejillas del capitán, y una cólera, mezclada de vergüenza se apoderó de él. Iba tal vez a responder groseramente a la joven, pero logró contenerse, y abriendo la puerta de su camarote gritó: