Un Drama en México
Un Drama en México —Libertar a mister Halliburtt, arrebatarlo de las manos de los confederados y llevarlo a Inglaterra.
—¿Es eso cierto? —exclamó miss Jenny.
—Tal como lo digo. ¡Qué gran corazón tiene ese Jacobo Playfair! Ya ve usted lo que son los ingleses: o malos de remate o la bondad personificada. ¡Ah! puede contar con mi gratitud.
Me dejarÃa hacer pedazos por él por darle gusto.
Al oÃr las palabras de Crockston sintió la joven una alegrÃa inefable. ¡Libertar a su padre!
Ella misma no se habÃa atrevido a concebir ese proyecto. ¡Y el capitán del DelfÃn arriesgarÃa su nave y toda la tripulación!
—Creo miss Jenny, que merece que le dé usted las gracias.
—Más que las gracias —profirió la joven —. ¡Una amistad eterna!
E inmediatamente salió del camarote para ir a expresar al capitán Playfair los sentimientos que embargaban su corazón.
—¡Esto marcha! ¡esto marcha! —murmuró el americano —. ¡Esto va que vuela!
Jacobo Playfair se paseaba por la toldilla, y como es de suponer, quedóse sorprendido, por no decir estupefacto, al ver a la joven que se acercaba a él con los ojos llenos de lágrimas de agradecimiento, y tendiéndole la mano, le decÃa: