Un Drama en México
Un Drama en México —Por usted… miss Jenny… ¡por usted!
Crockston, que no los perdÃa de vista, se frotaba las manos murmurando:
—¡Esto va saliendo a pedir de boca! ¡Esto marcha, esto vuela!
¿Cómo hubiera salido Playfair de tan embarazosa situación? DifÃcil serÃa decirlo. Mas afortunadamente para él, aunque no para el DelfÃn, la voz del vigÃa gritó en aquel momento:
—¡Eh! ¡Oficial de cuarto!
—¿Qué hay? —contestó mister Mathew.
—Una vela a barlovento.
Jacobo Playfair se separó vivamente de la joven y corrió a los obenques de mesana.