Un Drama en México
Un Drama en México Desde entonces, en vez de hablar escuchaba siempre. No podrÃamos decir si le convencÃan tanto los argumentos de miss Halliburtt como le encantaba oÃrla; pero sà que hubo de reconocer entre otras cosas, que el caballo de batalla en la guerra de los Estados Unidos era la esclavitud y que habÃa que resolver de una vez esa cuestión y acabar con los últimos horrores de los tiempos bárbaros.
Por otra parte, según hemos dicho, las cuestiones polÃticas no preocupaban gran cosa al capitán del DelfÃn. Aunque hubiera tenido más fe en ellas las hubiera sacrificado a argumentos presentados bajo aquella forma y en tales condiciones. Pero el comerciante negó a verse atacado directamente en sus intereses más queridos, esto es, respecto al tráfico a que estaba destinado su buque y a propósito de las municiones que llevaba a los confederados.
—El agradecimiento, señor Playfair —decÃale miss Jenny —no debe impedir que le hable con entera franqueza; al contrario, es usted un excelente marino y un hábil comerciante, y la casa Playfair se cita como modelo de honradez; pero en esta ocasión falta a sus principios, no hace un negocio digno de ella.
—¡Cómo! —exclamó el capitán—. ¿No tiene quizá derecho la casa Playfair a hacer una operación comercial?