Un Drama en México
Un Drama en México JENNY, sentada en la toldilla del Delfín, esperaba impaciente y ansiosa la vuelta del capitán. Así que este regresó, sus labios no pudieron articular ni una palabra, pero sus ojos interrogaban a Jacobo Playfair con mayor elocuencia.
Jacobo y Crockston sólo hicieron saber a la joven los hechos relativos a la prisión de su padre. El capitán dijo que, habiendo sondeado a Bauregard acerca de los prisioneros y no habiéndole hallado muy favorable a ellos, se había mantenido en prudente reserva para proceder según las circunstancias.
—No estando mister Halliburtt libre por la ciudad, será más difícil su fuga; pero le juro, miss Jenny, que el Delfín no dejará la rada de Charleston sin tener a bordo a su padre de usted.
—Gracias, señor Playfair —dijo Jenny—. Le doy gracias con toda mi alma.
Al oír estas palabras, Jacobo sintió que el corazón le daba saltos en el pecho. Se acercó a Jenny con la mirada húmeda y las palabras temblorosas. Tal vez iba a hablar, a confesar sus sentimientos, pero Crockston intervino.