Un Drama en México
Un Drama en México —Te lo prometo.
Aquel mismo dÃa, con gran asombro de la tripulación, que no estaba en el secreto, Crockston, con esposas en las manos y cadenas en los pies, fue desembarcado entre diez marineros y media hora después a petición del capitán Jacobo Playfair, el malvado, atravesaba las calles de la ciudad y a pesar de su resistencia, era encerrado en la ciudadela de Charleston.
Durante aquel dÃa, y el siguiente se descargó con rapidez el DelfÃn. Las grúas del vapor elevaban sin descanso el cargamento europeo para hacer sitio al indÃgena. La población de Charleston asistÃa a aquella interesante operación, ayudando y felicitando a los marineros.
Los sudistas les daban grandes muestras de afecto, pero Jacobo Playfair no les dejó tiempo de aceptar las atenciones de los americanos; no les dejaba a sol ni sombra, exigiéndoles una actividad de que los marineros del DelfÃn no sospechaban la causa.
Tres dÃas después, el 18 de enero, empezaron a amontonarse en la sentina las primeras balas de algodón. Aunque Jacobo ya no se ocupaba en ella, la casa de Playfair y CompañÃa efectuaba una excelente operación, pues habÃa comprado a Ãnfimo precio todo el algodón que obstruÃa los almacenes de Charleston.
Entretanto, no se habÃa recibido ninguna noticia de Crockston.