Un Drama en México

Un Drama en México

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Eran las cinco; debía estar dentro de cuarenta minutos en la posada para comer, antes de tomar el coche que debía de volver a Amiens a hombres y bestias, vivos o muertos.

Seguí el camino siempre con cuidado.

De pronto me detuve. El corazón me saltaba de su sitio.

Entre unas matas, a cincuenta pasos, había algo.

Era oscuro, con bordes plateados y un punto rojo como una escarapela ondulante. De seguro algún ave u otro animal de pelo y pluma. Dudaba si sería una liebre o un faisán.

¿porqué no? ¿qué haría si al volver a ver a mis compañeros llevaba en mi saco el cadáver de un faisán?

Me aproximé con cuidado con la escopeta preparada. Contenía la respiración. Estaba emocionado. Sí, emocionado como Bretignot, Maximon y Duvauchelle reunidos.

Cuando estuve cerca, a unos veinte pasos, me arrodillé con objeto de hacer mejor la puntería. El ojo derecho abierto, el izquierdo cerrado. Apunté e hice fuego.

—¡Le he dado! —exclamé fuera de mí. Y lo que es esta vez nadie me disputará mi derecho.

En efecto, había visto volar algunas plumas, o quizás pelos.

No teniendo perro, me precipité entre las ramas, ví al animal inmóvil, no dando el menor signo de vida, lo cogí…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker