Un Drama en México
Un Drama en México —Yo tomaré el mando del buque. Desafiaré en velocidad a todos los navÃos de la marina federal. Forzaré el bloqueo de uno de los puertos del Sur…
—Venderás caro el cargamento a los confederados que los necesiten —añadió el tÃo.
—Y volveré cargado de algodón.
—Que te lo darán casi de balde.
—Exacto, tÃo Vicente. ¿Qué le parece mi proyecto?
—Muy bueno; pero, ¿podrás pasar?
—Pasaré, seguramente, si dispongo de un buen buque.
—Se construirá uno expresamente. Pero, ¿y la tripulación?
—Yo la encontraré: no tengo necesidad de muchos hombres. Basta los imprescindibles para las maniobras. No voy a batirme con los confederados, sino a burlarlos.
—Los burlarás —repuso el tÃo Vicente con resolución —. Pero dime, ¿a qué punto de las costas americanas piensas dirigirte?
—Hasta ahora, tÃo, algunas naves han forzado el bloqueo de Nueva Orleáns, de Willmington y de Savannah, pero yo pienso entrar en derechura en Charleston. Ningún buque inglés ha podido anclar en su fondeadero, excepto La Bermuda; yo haré lo mismo que ésta, y si mi buque cala poco, irÃa hasta donde los buques federados no podrÃan seguirme.