Un Drama en México
Un Drama en México —La verdad es —repuso el tÃo Vicente —, que Charleston está abarrotado de algodón. Lo queman para desembarazarse de él.
—Sà —agregó Jacobo —. Beauregard está escaso de municiones y pagará mi cargamento a peso de oro.
—¡Muy bien, sobrino! ¿Cuándo quieres partir?
—Dentro de seis meses. Hay que esperar a las noches largas, a las noches de invierno, para pasar con menos dificultades.
—Se hará lo que deseas, sobrino.
—Está dicho, tÃo.
—Está dicho.
—Pues ni una palabra más, y punto en boca.
—Punto en boca.
He aquà explicado por qué, cinco meses después el steamer era lanzado al agua en los astilleros de Kelvindock, y por qué nadie sabÃa su verdadero destino.