Un hijo adoptivo
Un hijo adoptivo Los mismos. IPHARAGHERRE, después ISIDORE, EL BARÓN, LAURENT
IPHARAGHERRE: ¡Ah!, ¡qué desgracia!, ¡un hombre tan valiente!
CESARINE: ¿Por qué?, ¡hable!
IPHARAGHERRE: Señorita…
DUMORTIER: ¡Vamos, hable!
IPHARAGHERRE: Un muchacho tan valiente, el Sr. Isidore.
CESARINE: ¡Isidore está herido!
(Traen a Isidore en una camilla. El Barón le sigue).
DUMORTIER: ¡Mi sobrino!
EL BARÓN: Pónganlo allÃ, en una silla, estará bien, ¡un vaso de agua!, ¡rápido!
(Césarine trae un vaso con agua).
DUMORTIER: Pero ¿qué pasó?
ISIDORE: (volviendo en sÃ). ¿Dónde estoy?
CESARINE: ¡Isidore!
DUMORTIER: ¡Está respirando! ¡Vive!
IPHARAGHERRE: ¡Ah! Sr. Barón, es gracias a usted que él está aún en este mundo.
ISIDORE: ¿Qué pasó?
DUMORTIER: Isidore, el Barón es tu salvador.
ISIDORE: ¡Mi salvador! ¡Estoy arruinado!
EL BARÓN: ¿Qué dice?
DUMORTIER: ¡Nada! ¡Delira!
