Un hijo adoptivo
Un hijo adoptivo ISIDORE. CÉSARINE. [DUMORTIER].
ISIDORE: ¡Señorita Césarine, debo confesarle todo! ¡Lo que hice, fue por usted, quise forzar al Barón a que me adoptase, me de su nombre, para asà poder compartirlo con usted!
CESARINE: ¡Y ha funcionado bien!
ISIDORE: ¡Me ha salido mal!
CESARINE: ¿Pensaba usted que siendo devorado por un oso podÃa obligar a mi tÃo a que le diese mi mano?
ISIDORE: Parece extraño a primera vista, es que no le he explicado… Era yo quien querÃa rescatar al Barón, pero aún todo no está perdido.
CESARINE: ¡Mi tÃo va a marcharse! ¡Y me lleva con él!
ISIDORE: ¡Oh! Aún tengo tiempo.
CESARINE: Tiene tiempo, ¿de hacer qué?
ISIDORE: Pase lo que pase, no se asuste.
CESARINE: ¡Aún!
ISIDORE: Si le dicen que soy un criminal o un asesino, ¡no les crea!
CESARINE: ¿Qué?
ISIDORE: Lo único cierto en todo esto es que la amo.
LA VOZ DE EL BARÓN: ¡Césarine!
CESARINE: ¡Mi tÃo me llama!
ISIDORE: ¡Sólo un instante!
CESARINE: ¡Tenga, aquÃ! (ella le da su mano) .