Un hijo adoptivo
Un hijo adoptivo ISIDORE: No tuve éxito en el combate anterior. Veremos si el agua es más favorable para mÃ. ArtÃculo 345.
DUMORTIER: ¿Piensas ahogar al Barón?
ISIDORE: ¡La ley me autoriza a hacerlo! A condición de que lo salve.
DUMORTIER: ¡Ah! ¡Estos abogados!
ISIDORE: ¡Es necesario que lo salve a toda costa o que él muera! ¿Cuál es la profundidad de este rÃo?
DUMORTIER: Unos siete u ocho pies al menos[44].
ISIDORE: ¡Demonios!
DUMORTIER: Y la corriente es muy rápida.
ISIDORE: ¡Maldición! ¡En todo caso, la suerte está echada!
DUMORTIER: Ah, por cierto, ¿tienes planeado lanzar al Barón en el agua?
ISIDORE: No se preocupe. Se caerá solo, una tabla mal colocada… un paso en falso y allà iré.
DUMORTIER: ¡Pero, desgraciado! ¡Eso es simplemente un asesinato!
ISIDORE: ¡Llámelo como quiera, pero va a suceder!
DUMORTIER: ¡Ah! Mi querido sobrino, al final.
ISIDORE: Además, si usted se opone, si le advierte al Barón, me vuelo los sesos.