Una ciudad flotante

Una ciudad flotante

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Son peruanos —me dijo el doctor—, casados hace un año, y cuya luna de miel han paseado por todos los horizontes del globo. Salieron de Lima en la noche de novios. Se adoraron en el Japón, se adoraron en Australia, se toleraron en Francia, riñeron en Inglaterra y se divorciarán en América.

—¿Y aquel hombre alto, de fisonomía altanera, que acaba de entrar? Parece un oficial, con su bigotazo negro.

—Es un mormón —respondió Pitferge—. Es mister Flateh, gran predicador de la Ciudad de los Santos. ¡Hermoso tipo de hombre! ¡Qué mirada tan arrogante, qué fisonomía tan digna, qué modo de vestir tan diferente del modo de vestir de un yanqui! Regresa de Alemania e Inglaterra, donde ha predicado, haciendo muchos prosélitos, pues el mormonismo cuenta en Europa muchísimos adeptos, a los cuales permite conformarse a las leyes de sus países respectivos.

—Yo creía que en Europa estaba prohibida la poligamia.

—Sin duda, pero se puede ser mormón sin ser polígamo. Brigham-Young tiene un harem porque así le conviene, como lo tiene más de un católico, pero no todos sus correligionarios le imitan a orillas del lago Salado.

—¿Y mister Hateh?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker