Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Otra aplicación de la electricidad. Ese cuadrante que cuelga ante nuestra vista sirve para indicar la velocidad del Nautilus. ¿Ve usted?
Estamos navegando con una moderada velocidad de quince millas por hora.
-Es maravilloso, dije, y entiendo, capitán, que ha acertado usted al utilizar ese agente que está destinado a sustituir las fuerzas del viento, del agua y del vapor.
-No termina todo aquÃ, señor Aronnax, dijo el capitán Nemo mientras se levantaba, y si tiene la bondad de seguirme, visitaremos la popa del Nautilus.
Yo ConocÃa ya, en efecto, toda la parte anterior de aquella embarcación submarina, cuya división exacta era ésta, yendo desde el centro hasta el espolón: el comedor de cinco metros separado de la habitación del capitán por un mamparo, es. decir que no podÃa penetrar en él el agua; la antedicha habitación del capitán de cinco metros; la mÃa de dos metros cincuenta, que se extendÃa hasta la roda. En total, treinta y cinco metros de largo. Los mamparos tenÃan puertas que cerraban herméticamente por medio de obturadores de caucho y brindaban la más completa seguridad a bordo del Nautilus en caso en que se produjera una vÃa de agua.