Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Por lo tanto, si bien el agua no es completamente incompresible, por lo menos es muy poco compresible. En efecto, según los más recientes cálculos, la reducción no es sino de cuatrocientas treinta y seis diezmillonésimas por atmósfera, o sea, por cada treinta pies de profundidad. Si se trata de bajar a los mil metros, tomo en cuenta, entonces, la reducción de volumen bajo la presión equivalente a la de una columna de agua de mil metros, es decir, una presión de cien atmósferas. Tal reducción será, pues, de cuatrocientos treinta y seis cienmilésimos. Me será necesario entonces aumentar el peso hasta mil quinientas trece toneladas setenta y siete centésimos en lugar de las mil quinientas siete toneladas y dos décimos. El aumento no será, en consecuencia, sino de seis toneladas cincuenta y siete centésimos.
-¿Solamente?
-Nada más, señor Aronnax, y es cálculo fácilmente verificable. Y como cuento con depósitos suplementarios con capacidad de cien toneladas, puedo descender a profundidades considerables. Cuando quiero volver a flor de agua me basta con desalojar el lÃquido y vaciar totalmente los depósitos si quiero que el Nautilus emerja en la décima parte de su capacidad.
Ante tales razonamientos apoyados en números, no tenÃa yo nada que objetar.