Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino Si los planos se mantienen paralelos con respecto a la nave, ésta se mueve horizontalmente. Si se inclinan, el Nautilus, según la inclinación y con el impulso de la hélice, se sumerge siguiendo una diagonal tan prolongada como me convenga, o sube en la dirección que le marque la diagonal. E incluso, si deseo volver más rápidamente a la superficie, embrago la hélice y la presión de las aguas hace subir en línea vertical al submarino como se eleva en el aire un globo inflado con hidrógeno.
-¡Bravo, capitán!, exclamé. ¿Pero cómo hace el timonel para seguir a ciegas la ruta que usted le fija en me dio de las aguas?
-El timonel está en una caja vidriada que sobresale en la parte superior del casco, con paredes de cristales lenticulares.
-¿Cristales a prueba de tales presiones?