Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino ¡Motivo habla para sentirse conmovido! Sábese, en efecto, como me lo hicieron observar los naturalistas, que el ir de diestra a siniestra es ley de la naturaleza. Los astros y sus satélites, en sus movimientos de traslación y de rotación, se mueven de derecha a izquierda. El hombre se vale más a menudo de la mano derecha que de la izquierda y, por consiguiente, sus instrumentos y aparatos, escaleras, cerraduras, resortes de reloj, etc., están combinados de manera que puedan emplearse de derecha a izquierda. Ahora bien, la naturaleza por lo general sigue esa ley en las espirales de las valvas. Todas ellas son diestras salvo raras excepciones y cuando por casualidad la espiral es siniestra los aficionados las pagan a peso de oro.
Consejo y yo nos hallábamos sumidos en la contemplación de nuestro tesoro y yo me halagaba con la idea de enriquecer el acervo del Museo, cuando una piedra malhadadamente arrojada por un indÃgena, vino a destrozar el valioso objeto en las manos de Consejo.
¡Yo lancé un grito de desesperación! Consejo se echó el fusil a la cara y apuntó a uno de los salvajes que balanceaba la honda a diez en pasos de él. Quise detenerlo, pero salió el tiro y rompió el brazalete de amuletos que el nativo llevaba pendiente del brazo.
-¡Consejo, exclamé, Consejo!