Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino Tres cuartos de hora más tarde habÃamos concluido nuestro paseo circular y regresado a bordo. Los hombres de la tripulación terminaban de embarcar las provisiones de sodio, y el Nautilus, hu biera podido partir al instante. Sin embargo, el capitán Nemo no dio ninguna orden. ¿QuerÃa esperar la noche y salir secretamente por el paso submarino? PodÃa ser. Sea lo que fuere, al dÃa siguiente, el Nautilus, habiendo dejado su puerto de amarre, navegaba lejos de toda tierra y a varios metros bajo la superficie del Atlántico.
No habÃa variado el rumbo del Nautilus. De manera que debÃa descartarse por el momento toda esperanza de retorno a los mares europeos. El capitán Nemo mantuvo la proa hacia el sur. ¿Adónde nos llevaba? No me atrevÃa a imaginarlo. Ese dÃa surcó el Nautilus una zona singular del Atlántico. Nadie ignora la existencia de la gran corriente cálida llamada. Gulf Stream, o Corriente del Golfo, que nace en los canales de Florida y se dirige hacia el Spitzberg.
