Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Ya veo que comenzamos a entendemos, señor profesor, me dijo el capitán con un asomo de -sonrisa. Ya entrevé usted la posibilidad -yo dirÃa el éxito-de la tentativa. Lo que no puede llevar a la práctica un navÃo cualquiera, resulta fácil para el Nautilus. Sà emerge un continente en la región polar, se detendrá ante ese continente; pero si, al contrario, la cubre el mar abierto, irá hasta el mismo polo.
-Es verdad, dije arrebatado por el razonamiento del capitán, si bien la superficie del mar se halla solidificada por el hielo, las capas inferiores están Ubres, por la razón providencial de que el máximo de densidad del agua marina se encuentra a un grado superior al de la congelación. ¿Y, si no me equivoco, la parte sumergida de esta barrera de hielos está en la proporción con respecto a la parte emergente de cuatro a uno?
-Aproximadamente, señor profesor. Por cada pie que los icebergs tienen sobre la superficie del mar, cuentan con tres por debajo de ella. Ahora bien, corno estas montañas no pasan de una altura de cien metros, no han de sumergirse más que unos trescientos. ¿Y qué son trescientos metros para el Nautilus?