Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -No, señor, me respondió. Lo descubriremos juntos. Allà donde otros fracasaron, yo no fracasaré. Nunca habÃa llevado tan adentro de los mares australes a mi Nautilus; pero, le repito, ha de ir mucho más lejos todavÃa.
-Lo creo, capitán, añadà con tono un tanto zumbón. ¡Lo creo!
¡Adelante, pues! ¡Para nosotros no hay obstáculos! ¡Rompamos la barrera de los hielos! ¡Hagámosla saltar y si resiste, pongámosle alas al Nautilus para que pase por encima!
-¿Por encima, señor profesor?, respondió tranquilamente el capitán Nemo. Por encima, no, sino por debajo.
-¡Por debajo!, exclamé.
Una repentina revelación de los proyectos del capitán habla hecho la luz en mÃ. Ahora comprendÃa. ¡Las maravillosas cualidades del Nautilus le servirÃan una vez más para intentar aquella empresa sobrehumana!