Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra —El mismo, una montaña de cinco mil pies de alta, una de las más notables de la isla, y a buen seguro la más célebre del mundo entero si su cráter conduce al centro del globo.
—Pero ¡eso es imposible! —exclamé yo, encogiéndome de hombros y rebelándome contra semejante suposición.
—¡Imposible! —respondió el profesor Lidenbrock en tono severo—. ¿Y por qué?
—Porque ese cráter evidentemente está obstruido por la lava, las rocas ardientes, y entonces…
—¿Y si es un cráter apagado?
—¿Apagado?
—SÃ. El número de volcanes en actividad en la superficie del globo no es actualmente más que de unos trescientos; pero existe una cantidad mucho mayor de volcanes apagados. Y el Sneffels se encuentra entre estos últimos, y desde los tiempos históricos no ha tenido más que una sola erupción, la de 1229; a partir de esa época, sus ruidos se han aplacado poco a poco, y ya no está entre los volcanes activos.
Ante estas afirmaciones positivas yo no tenÃa nada que responder; por tanto, me volqué sobre los otros puntos oscuros que encerraba el documento.
—¿Qué significa esa palabra de Scartaris —pregunté—, y qué pintan aquà las calendas de julio?