Viaje alrededor de la luna
Viaje alrededor de la luna —Palabra de honor.
—Entonces eres tan sabio como nuestro presidente.
—No, Miguel; lo difĂcil es lo que ha hecho Barbicane; plantear una ecuaciĂłn con todas las condiciones del problema. El resto no es más que un problema de aritmĂ©tica y no exige más conocimientos que los de las cuatro reglas.
—¡Eso ya me gusta más! —respondiĂł Miguel Ardán, que en toda su vida no habĂa podido hacer una suma exacta y que definĂa esa regla diciendo: “Es un rompecabezas chino que permite obtener totales indefinidamente variados”.
Por su parte, Barbicane aseguraba que Nicholl, fijándose en ello, habrĂa obtenido tambiĂ©n la fĂłrmula.
—No lo sĂ© —decĂa Nicholl—; porque cuanto más la estudio, mejor planteado me parece.
—Ahora escucha —dijo Barbicane a su ignorante compañero—, y te convencerás de que todas estas letras tienen una significación.,
—Ya escucho —dijo Miguel, con aire resignado.
—d —dijo Barbicane— es la distancia del centro de la Tierra al centro de la Luna; porque hay que tomar los centros para calcular las atracciones.
—Comprendo.