Cecilia Valdes
Cecilia Valdes —Ese es el caso, que si tú te calientas y tomas las cosas por donde más queman, no logras que otros traguen sangre, sino que la tragas tú a borbollones. Y eso es lo que pretenden los pÃcaros de los blanquitos. Bien, no te digo que te dejes sopetear de nadie, pues yo tampoco me he dejado pasar la mota. Lo que te digo es que no pierdas los estribos y aguardes la ocasión. ¿Ves ahà a Clara, tan formalota, tan seria? Ella cuando moza tuvo también más de un blanco tentador, y logré espantarlo sin mucho trabajo ni quebradero de cabeza. Asà te digo, José Dolores, no te apures, ni te pongas bravo, porque llevas la de perder: te comes los hÃgados y sacas… lo que somos. Deja correr y aprenderás a vivir.