Cecilia Valdes

Cecilia Valdes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Como tenía por costumbre Leonardo, al apearse sacó una peseta del bolsillo del chaleco y se la arrojó al calesero, el cual la recibió en el aire. Luego, sin más demora, se encaminó derecho al sastre, cortándole, en medio de sus obsequiosas demostraciones, con la pregunta:

—¿Qué hay de mi ropa? ¿Lista?

—Casi concluida, señor don Leonardito.

—Lo temía, lo esperaba, —replicó éste impaciente—. Un zapatero remendón tiene más palabra que tú, Uribe.

—Pues ¿qué hora es, caballero Gamboa?

—Son las cuatro y más de la tarde; y me prometiste la ropa para ayer tarde.

—Perdone el caballero, se la prometí para hoy a las siete de la noche. Es decir, concluida y planchada de un todo. Porque el caballero debe estar enterado que de mi taller no sale pieza sin todos sus periquitos y ringo rangos. Cuente el caballero que este pobre sastre no posee otra cosa que su reputación, como que viste, hace más de diez años, a la grandeza de La Habana, y nadie podría decir en justicia que Francisco de Paula Uribe y Robirosa…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker