Cecilia Valdes

Cecilia Valdes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Yo? Nada.

—Si te encierras en ese círculo vicioso de: no sé nada, no lo digo, creo que lo mejor será que yo me vaya con la música a otra parte.

—Como Vd. guste.

—Cada vez te entiendo menos, Celia. Sospecho, sin embargo, que no dices ahora lo que sientes, y que si diera ascenso a tus palabras de poco vivir y me marchase, habías de derramar lágrimas de sangre. ¡Cómo! ¿Te quedas callada? ¿Qué dices? Contesta.

Iba siendo demasiado larga y violenta la posición asumida por Cecilia para que durase mucho tiempo. Amaba de veras. Si persistía en su desacostumbrada severidad, tal vez ahuyentaba al amante; fuera de que no tenía prueba patente de su inconstancia. Por todas estas razones, cuando precisada a responder categóricamente, inclinó la cabeza y rompió a llorar con grandes sollozos.

—¿Lo ves? —la dijo él bastante conmovido—. Ya sabía yo que en esto vendrían a parar tus bravezas. Tu corazón me quiere cuando tus labios me desdeñan. ¡Bah! Se acabó todo. No llores más, mi vida, porque concluiré por llorar contigo. Ahora lo que corresponde es: pelillos a la mar y tan amigos como siempre.

—Sólo bajo una condición haría yo las paces contigo, —acertó a decir Cecilia entre sollozo y sollozo.

—Admitido. Afuera con esa condición.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker