La peineta calada

La peineta calada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era casi imposible que Andrés, media hora escasa después de la escena acalorada que le había pasado con la Valdés en la plazuela, se recobrara completamente y entrase en su casa tranquilo, despejado, alegre. Dolores, para mayor desgracia, ya harto recelosa y picada, le recibió con aquella frialdad, con aquella indiferencia que hiere más que el desprecio mismo; por consiguiente, su confusión creció en lugar de menguarse y a su vez picado, ofendido, quiso pagar con la propia moneda, devolviendo indiferencia por indiferencia, frialdad por frialdad. Desde entonces huyó del corazón de los esposos la confianza de tales y aunque por respeto a doña Margarita disimulasen cuanto podían sus particulares resentimientos, como por amor propio rehuyesen toda explicación franca y detenida, de día en día iban creciendo el disgusto y el agravio de ambos.

Por una fatalidad inconcebible arrojaba Dolores a su marido en los brazos de Rosario.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker