La peineta calada
La peineta calada Pero no divaguemos, que esto más parece prólogo que cuento. Por hoy deseamos que el lector nos acompañe breve rato al barrio de Paula, de la Merced, o de Campeche, su genuino nombre: el paseo será, lo prometemos, entretenido, al menos procuraremos que lo sea, para el que tenga la humorada de leernos; vamos a trazar una escena doméstica: nuestra pluma será la vista mágica, que la ponga ante sus ojos, que le abra la puerta de la casa donde acontece, y aun el pecho de las personas que en ella figuran.