Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules Esto demuestra que en el ombre son dos piernas en que se sostiene y con que anda, es a saber, dos partes principales de cuya compasión resulta el ombre, que son los cuerpos y el ánima. Doblégase la pierna del cuerpo por la muerte, mas la de la ánima que es inmortal y incorruptible no llega al suelo, antes queda en los méritos de las buenas obras y cogen el fructo de las sanctas opiniones y scientes y provadas verdades que alcançó y cobró. Estos atales son estelificados en el cielo, es a saber, dexar perpetua memoria duradera tanto como el cielo rodeara en su curso, tanto como los mortales y las ánimas de aquellos serán en reposo. Están puestos en la figura del genu flexo, mostrando que [corporalmente][87] son muertos y espiritualmente bivos. Por este abto el cielo es y fue firmado que dende adelante caher no pudiese ni puede, mostrando que los scientÃficos y virtuosos han asà sostenido y sostienen las espirituales costumbres, divulgando y afirmando que nunca verná endecaymiento y olvidança. Ca asà como este postrimero trabajo de los notables y doze y de los que Hércules en este mundo pasó, asà los que quieren bien bevir deven en tal guisa desechar los vicios mientra biven segund por los otros trabajos de Hércules es declarado, que pueden y a la fin acabar en buenas obras sosteniendo el cielo por confesión de verdad. E serán por ende estelificados en el cielo y jamás no gostarán la segunda muerte, ca por la esperiencia virtuosa que Hércules ovo en los otros terrenales trabajos fue reputado digno o avido por suficiente a la celestial sustentación. En este paso conosce el entendimiento que los que quieren en la vida contemplativa segura mente bevir, primeramente en la activa deven ser ciertos, asà provados bien asà como Hércules domó las fieras y los tiranos, antes que se atrevan coger los sagrados ramos de las eroycas virtudes. E quando los tales han desta guisa bien provada y continuado si quiera perseverando, las gigantes tentaciones no los podrán desviar ni abitar dende. E quando más fazer cuydan la rodilla del cuerpo le fará fincar. E por las leyes de moralidad sin embargo o destorvar el bien aventurado oficio de sostener las celestiales obras y fuerça ante puesta sobre cuya ordienbre esta alegórica moral es texida. No fue sin historia alguna por otras maneras cuya verdad sustancial en las siguientes manera y forma.